Se realiza periódicamente una valoración del desarrollo de las sesiones. Cada docente tiene a su cargo un grupo de parejas y anota semanalmente la asistencia y, en su caso, las incidencias. Cuando se produce una falta de asistencia, se averigua inmediatamente la razón. En caso de olvido, se sale al patio a buscarlos y se razona con quien ha faltado, haciéndole ver la importancia de no dejar a la pareja descolgada. Los profesores tenemos un grupo de WhatsApp en el que se comentan las incidencias. En la sesión mensual de formación siempre se dedica un tiempo de reflexión individual y colectiva sobre cómo están funcionando las parejas. Esta verbalización de lo que cada estudiante piensa que está haciendo bien resulta muy útil a los demás que observan otras formas de relación. A final de curso se pasa un cuestionario online de reflexión y valoración cuantitativa y cualitativa del Programa.